Solidez y seguridad jurídica
Para analizar la situación actual del Estado, debemos remontarnos a los cambios que en la Época Contemporánea se sucedieron en nuestro país.
El liberalismo tuvo un arranque difícil en nuestro país. España en el siglo XIX sólo hacia que acentuar una crisis que tendría su estallido final en el año 1898.
Parece curioso que en medio de una situación tan complicada, unos legisladores españoles pertenecientes al Ministerio de Justicia sacaran adelante una propuesta revolucionaria que en modo alguno fue motor inequívoco poco a poco eso sí, de sacar adelante un país.
Inspirados en concepciones alemanas y que no tenía tradición jurídica alguna en nuestro ordenamiento jurídico elaboraron la Ley Hipotecaria de 1861 que reguló el derecho real de hipoteca y la vertiente formal del Registro de la Propiedad.
Buscaban un objetivo económico-social que diera respuesta a un país necesitado de inversión y capital. Además todos conocemos que durante el siglo XIX se sucedieron las desamortizaciones, es decir se expolió a la Iglesia y a los nobles españoles para sacar a la venta sus bienes inmuebles.
Los burgueses tanto nacionales como los inversores extranjeros debían tener garantías para conocer que sus adquisiciones no correrían la misma suerte que los bienes inmuebles de nobles y clero.
Con dicha ley se consiguió instaurar el Registro de la Propiedad que daba una cobertura legal y una seguridad jurídica que potencias mundiales como Estados Unidos a día de hoy aún no posee.
Hasta el momento se funcionaba con el crédito personal o por medio de los usureros, que cobraban altos interés por desconocer si había garantías de devolución del mismo o no.
A partir de la aprobación de la Ley Hipotecaria de 1861, propietarios de viviendas pequeñas y humildes podían acceder a créditos, ya que los bancos tenían garantías de poder recuperar su dinero por medio de la adquisición del bien inmueble en caso de impago y además conociendo en todo momento las cargas del mismo y la titularidad real. Y ese pequeño propietario que solo disponía de una vivienda, al acceder al crédito pudo poner en marcha un negocio, que a su vez generaría un intenso tráfico económico.
Habíamos conseguido seguridad jurídica, revaloración del suelo español y por último efecto multiplicador al haber un movimiento de capital en todas las esferas de la sociedad española.
El Fondo Monetario Internacional solicita que los países en vías de desarrollo instauren un Registro de la Propiedad como el español como máximo valuarte para salir de la actual crisis.
En 1861 fuimos capaces de adelantarnos al resto de naciones y generar un clima propicio para el desarrollo. Desde luego ahora no con medidas que afectan simplemente a la temporalidad laboral como el Plan E de Zapatero, que aplicando políticas Keynesianas de manera abrupta sin conjugarlas con las distintas teorías económicas, solo ponen un parche a la galopante crisis.
Señores, solidez y seguridad jurídica ante la crisis, y ello sólo es viable con reformas estructurales y la debida creación de instituciones jurídico-económicas y sociales que generen confianza y fruto de la misma bajar las tasas de desempleo y dar dinamismo al capital estancado.
Alberto Moratal Sanz
Secretario General de las Nuevas Generaciones del Partido Popular de Gandia
PUBLICADO EN EL 7 1/2 NOTICIAS EL VIERNES 30 DE OCTUBRE