lunes, 31 de agosto de 2009

Entrevista / Celestino Corbacho, Ministro de Trabajo: «Soy el que menos instrumentos tiene para frenar el paro»

«Sería una simplificación pensar que el Ministerio de Trabajo puede resolver el problema: las autonomías tienen todas las competencias de empleo»


J. Prats / R. Carvaja | larazon.es

-¿Cree posible que la prestación de los 420 euros se amplíe con carácter retroactivo desde el 1 de enero?
-Este Real Decreto ley necesita el respaldo de la mayoría parlamentaria, y el Gobierno tiene que buscar un consenso, lo que significará que las cosas se acaben moviendo, aunque al Gobierno le gustaría que se convalidara en los términos en los que está y no entiende que se le aplique una retroactividad. Es una medida con un alto coste económico, 642 millones de euros, y cada mes que se amplíe supondrá un coste de 100 millones más al mes.
-¿Va a ver alguna otra modificación en la norma?
-No. Lo que está en discusión ahora es la retroactividad, que lleva implícita la ampliación del número de beneficiarios.
-¿No vamos hacia un país de subvencionados?
-Yo tampoco quiero un país ni subvencionado ni subsidiado. No queremos que sea un subsidio, sino una renta cuyo objetivo esté relacionado con el itinerario para la inserción laboral y para la formación. Un país en crisis debe apostar a veces por políticas pasivas o subsidiadas.
-Cuando se acabe la prestación, esas personas estarán en la misma situación que hace seis meses. ¿Qué ocurrirá entonces?
-Estas medidas nunca pueden ser permanentes. Nuestra máxima no es tener a todas estas personas recibiendo los 420 euros durante toda la vida. Es cierto que muchas de ellas no encontrarán trabajo durante los seis meses que durará la ayuda, pero no todo tiene que recaer sobre el Estado, y las comunidades disponen ya de sus propias rentas de inserción. Por tanto, si la situación dentro de seis meses no se ha resuelto, las CC AA deberán recoger a esos parados. La red no la puede hacer sólo el Estado.
-Entonces, ¿las CC AA deben tomar también algunas medidas?
-Claro. Castilla-La-Mancha o Murcia, por ejemplo, han tomado medidas similares a las del Estado. La ayuda lo que hará será aliviar de presión a las CC AA, que saben que una vez acabado el subsidio de los 420 euros, ellas deberán garantizar esa prestación.
-Como ministro de Trabajo, ¿puede hacer algo para frenar el paro o cree que la responsabilidad fundamental está en otros ámbitos?
-Todas las posibilidades para salir de la crisis ni siquiera están sobre un Gobierno ni sobre un país. Hay muchos factores que inciden sobre la economía. Estamos en una crisis internacional. Globalmente hemos entrado en la crisis y globalmente tenemos que salir de ella. Por tanto, en un contexto de esa naturaleza, sería una simplificación llegar a la conclusión de que es el Ministerio de Trabajo quien tiene los instrumentos para resolver los problemas de la crisis, sobre todo en un país como España, donde todas las competencias en materia de empleo están transferidas a las comunidades. La crisis es la consecuencia de muchos factores y el Ministerio de Trabajo es el que menos instrumentos tiene.
-¿Está diciendo entonces que las CCAA podrían hacer mucho más?
- No sólo hay que plantearse qué es lo que puede hacer el Gobierno de la nación. De esta crisis hay que salir arrimando el hombro todas las administraciones. Pero justamente un país como España, tan descentralizado, hace que el Estado tenga menos musculatura desde el punto de vista de recursos para afrontar determinadas cosas. La suma de todas políticas de las CCAA será lo que nos haga salir de esta crisis.
- La semana que viene se publican los datos del paro. ¿Qué debemos esperar?
-Agosto, septiembre y octubre son meses en los que tradicionalmente sube el paro. Incluso en momentos de crecimiento económico y de generación de empleo, en los meses de otoño el paro suele subir, aunque no crecerá con la misma dureza con la que lo hizo en el primer trimestre del año pasado.
-¿Quiere eso decir que el fondo estatal de inversión local no ha dado buenos resultados?
-Este fondo ha promovido cerca de 400.000 empleos, y eso ha ayudado a amortiguar una parte importante de la destrucción de empleo, sobre todo en el sector de la construcción.
-¿Le preocupa que aumente la conflictividad social?
-España es un país cuyo comportamiento ha sido de paz social. El comportamiento de los sindicatos ha sido responsable y llevamos un año en el que la conflictivad social no ha sido global. Ahora bien, si las posiciones de la CEOE siguen siendo tan contundentes puede darse un aumento de la conflictividad social.
-¿La culpa es por tanto de los empresarios?
-Yo no diría eso. Los empresarios también están padeciendo la crisis económica. No podemos culparles, la responsabilidad es de todos, CEOE y sindicatos.
-Con la situación tan desastrosa del mercado laboral, ¿no tiene miedo a que los sindicatos le monten una huelga al Gobierno?
- La huelga general en este país ha estado pidiéndose más desde los partidos que desde los sindicatos. El problema de la economía no se resuelve con una huelga general. Confío en que ellos no actuarán por tácticas políticas sino por los legítimos intereses que representan. Ellos están para ayudar a salir de la crisis y no para convocar huelgas.
-¿Ve necesario subir ahora los impuestos?
-Lo que no es posible es bajar, como dice el PP, los impuestos y mantener las políticas sociales.
- ¿Está de acuerdo con moderar el sueldo de los funcionarios?
-Todos debemos hacer un esfuerzo de contención y de moderación. Yo creo que el salario de los funcionarios, por el propio efecto de la moderación de la inflación, tendrán una contención, pero sin que se convierta en el futuro en una pérdida de poder adquisitivo.
-¿Van a reanudar los contactos con los interlocutores sociales?
-Sí, con una condición. No hagamos una farsa del diálogo sabiendo apriorísticamente que lo que no queremos es aprobar cosas.
- ¿Qué pide entonces?
-Estoy pidiendo que si es volver al diálogo para discutir el recorte de cinco puntos en las cuotas de la Seguridad Social, mejor no reunirse.
-¿Y si es para discutir sobre una reforma laboral?
-Discutamos sobre el modelo productivo y el modelo económico, y en virtud de eso discutamos todas las reformas necesarias.
- Entonces ¿no cierra las puertas a una reforma laboral?
No es que me niegue a una reforma laboral, pero si España quiere apostar por un modelo competitivo, hablar de una reforma laboral en el que el debate es llevar un contrato de extinción con una indemnización de 45 o 33 días pase a 20 días, y que eso va a ser el motor de generación de empleo, es hacer una simplificación.
-¿Se podrá hablar del recorte de las cuotas de la Seguridad Social?
Sí, claro que se puede hablar, pero en el pacto de Toledo, que concluirá su trabajo a finales de este año. Lo que yo ya anticipo es que no es posible una rebaja de las cuotas de la Seguridad Social de cinco puntos. El Gobierno ofreció 0,5 puntos universalmente y un 1% para 2010 de forma extraordinaria.
-¿Cuándo reanudarán el diálogo social?
-No hay fecha fijada. Para volver tiene que haber una declaración previa de compromiso de buscar consensos . Si hay otra agenda se podría volver al diálogo social.
-¿Entiende la postura de Gerardo Díaz Ferrán?
-Creo que ha sido un poco intransigente. La CEOE está en su legítimo derecho de plantear estos temas pero, o eran esos, o no era nada, y por tanto el resultado ha sido que no ha habido acuerdo. Pero no creo que si gobernara otro partido se llegase a un acuerdo, porque todavía no he oído al PP que esté de acuerdo con la plataforma de reivindicación que ha hecho la CEOE.
-¿Llegaremos a los 5 millones de parados?
Confío en que no. El Ministerio de Trabajo trabaja sobre tres factores para hacer sus previsiones. Una es el paro registrado, 3,5 millones, otra la EPA, más de 4 millones y otro es el cuadro macro presentado por el Gobierno cuya prevision es no llegar a los 5 millones de parados. La población activa se está estabilizando no se está disparando como en 2008 y la tasa de paro se mantiene en los parámetros que Hacienda ha establecido por tanto no creo que lleguemos a los 5 millones de parados.
31.- ¿Qué escenario contempla entonces?
Es muy dificl hacer previsiones. Nadie podía predecir que en tres meses 13 entidades internacionales entrarían en crisis. La economía puede cambiar de signo negativo a positivo. Ahora puede cambiar de manera rápida, pero los efectos sobre el empleo tardarán más. En consecuencia en los próximos meses el paro seguirá creciendo aunque a ritmo mas moderado al año pasado. Pero se podrán alcanzar las tasas de desempleo que recoge el cuadro macro superior, al 18%. Por tanto esta cifra nos puede llevar a más de 4 millones de parados y por debajo de los 4,5 millones.
32- ¿Peligra las cuentas de la Seguridad. social?
Todas las previsiones indican que vamos a acabar el año con un superávit entorno al 0,3%-0,4% del PIB) alrededor de 3.000 y 4-000 millones de euros.
de contención y de moderación. Yo creo que el salario de los funcionarios, por el propio efecto de la moderación de la inflación, tendrá una contención, pero sin que se convierta en el futuro en una pérdida de poder adquisitivo.
-¿Van a reanudar los contactos con los interlocutores sociales?
-Sí, con una condición: no hagamos una farsa del diálogo sabiendo apriorísticamente que lo que no queremos es aprobar cosas.
- ¿Qué pide entonces?
-Estoy pidiendo que si es volver al diálogo para discutir el recorte de cinco puntos en las cuotas de la Seguridad Social, mejor no reunirse.
-¿Y si es para discutir sobre una reforma laboral?
-Discutamos sobre el modelo productivo y el modelo económico, y en virtud de eso discutamos todas las reformas necesarias.
- Entonces, ¿no cierra las puertas a una reforma laboral?
-No es que me niegue a una reforma laboral, pero si España quiere apostar por un modelo competitivo, hablar de una reforma laboral en el que el debate es llevar un contrato de extinción con una indemnización de 45 o 33 días pase a 20 días, y que eso va a ser el motor de generación de empleo, es hacer una simplificación.
-¿Se podrá hablar del recorte de las cuotas de la Seguridad Social?
-Sí, claro que se puede hablar, pero en el pacto de Toledo, que concluirá su trabajo a finales de este año. Lo que yo ya anticipo es que no es posible una rebaja de las cuotas de la Seguridad Social de cinco puntos. El Gobierno ofreció 0,5 puntos universalmente y un 1% para 2010 de forma extraordinaria.
-¿Cuándo reanudarán el diálogo social?
-No hay fecha fijada. Para volver tiene que haber una declaración previa de compromiso de buscar consensos. Si hay otra agenda se podría volver al diálogo social.
-¿Entiende la postura de Gerardo Díaz Ferrán?
-Creo que ha sido un poco intransigente. La CEOE está en su legítimo derecho de plantear estos temas pero, o eran esos, o no era nada, y por tanto el resultado ha sido que no ha habido acuerdo. Pero no creo que si gobernara otro partido se llegase a un acuerdo, porque todavía no he oído al PP que esté de acuerdo con la plataforma de reivindicación que ha hecho la CEOE.
-¿Llegaremos a los 5 millones de parados?
-Confío en que no. El Ministerio de Trabajo trabaja sobre tres factores para hacer sus previsiones. Una es el paro registrado, de 3,5 millones; la EPA, más de 4 millones; y otro es el cuadro macroeconómico presentado por el Gobierno, cuya previsión es no llegar a los 5 millones de parados. La población activa se está estabilizando, no se está disparando como en 2008, y la tasa de paro se mantiene en los parámetros que Hacienda ha establecido. No creo que lleguemos a los 5 millones de parados.
-¿Qué escenario contempla?
-Nadie podía predecir que en tres meses 13 entidades internacionales entrarían en crisis. La economía puede cambiar de signo negativo a positivo. Ahora puede cambiar de manera rápida, pero los efectos sobre el empleo tardarán más. En los próximos meses el paro seguirá creciendo, aunque a ritmo más moderado. Pero se podrán alcanzar las tasas de desempleo que recoge el cuadro macro superior, al 18%. Por tanto esta cifra nos puede llevar a más de 4 millones de parados y por debajo de los 4,5 millones.


«Las CCAA pagarán los 420 euros cuando se agoten los seis meses»
El ministro de Trabajo cree que las Comunidades Autónomas pueden hacer más, porque «no todo tiene que recaer sobre el Estado», y advierte de que «las CCAA deberán recoger» a los parados que agoten tras seis meses la prestación de 420 euros. Al ser preguntado sobre si se aceptará, como han pedido algunos gobiernos autonómicos, que a la ayuda del Estado se le sume la regional, Celestino Corbacho es tajante: «No estoy de acuerdo. No se trata de complementarlo, puesto que jurídicamente no es posible, y conceptualmente no estoy de acuerdo. Mi consejo a las CC AA es que ahorren, porque cuando se agoten los seis meses de subvención del Estado serán ellas las que deban pagar ese subsidio». En este sentido, el titular del Ministerio de Trabajo ve con buenos ojos que se compatibilice, como propone Cataluña, con trabajos de utilidad social. «Vamos a estudiar esta vía y no descartamos hacer un protocolo de convenio con las comunidades que estuvieran de acuerdo en explorar esa solución», concluyó Corbacho.


Recorte a las bonificaciones
El Gobierno tiene en su agenda modificar las bonificaciones de las empresas en la contratación: «Tenemos un sistema de bonificación que hemos ido modificando con la idea de generar empleo. Lo hemos universalizado tanto que el resultado no está siendo el esperado. Por tanto, hay que hacer una reflexión sobre la bonificacion. Los expertos coinciden en que tienen que ser temporales y concentradas en determinados segmentos de población, por ejemplo entre los jóvenes, para que produzcan resultados. Hemos dedicado 2.800 millones de euros en bonificaciones».


Perfil
El valor del esfuerzo
El responsable del Ministerio de Trabajo intenta captar algo positivo de la situación de crisis. Los momentos difíciles ponen de nuevo en valor la cultura del esfuerzo y dejan en un segundo plano el afán consumista de los últimos años. Y es que Celestino Corbacho (Valverde de Leganés, 1954) cogió un tren desde Badajoz con sólo 15 años para buscar suerte en la industria catalana. Y desde entonces se ha hecho a sí mismo. Ingresó en el PSC en 1976 y es un hombre de partido. Concejal, diputado autonómico, presidente de la Diputación de Barcelona y aclamado alcalde de L’Hospitalet desde 1994, aceptó en abril de 2008 el reto de Zapatero. Y eso que él es de la generación de Felipe González.