martes, 22 de diciembre de 2009

España ante su sahara

El Sahara Occidental es la denominación moderna que recibe el antiguo Sahara Español a ojos del mundo occidental. En cambio en el Magreb o incluso en la totalidad de África recibe el nombre de República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Su uso es indistinto.

Pocos son los españoles que conocen su historia en profundidad. A partir de 1860 después de la guerra entre españoles y marroquíes en su tratado de paz, aparte de recuperar ciudades importantes del RIF como Tetuán, en su artículo nº 8 se mencionaba al Sahara, territorio hasta hora en litigio. Ya con anterioridad en el XVI a ojos de Europa, Portugal era el dominador de la costa africana, si bien pronto su poder se diluyó. Fue Portugal quien ya en dichas fechas también reconoció dicha soberanía con el fin de mejorar las defensas de las Islas Canarias.

En 1885 España ya lo reclama como territorio nacional y en 1934 practica su efectiva dominación.

En 1976 tras los acuerdos de Madrid de 1975, (estos acuerdos no tienen validez jurídica); España abandona el Sahara. Pese a ello las Naciones Unidas y por tanto la comunidad internacional reconoce que España de iure sigue siendo el país titular del territorio. Es decir el Sahara Occidental sigue siendo español.

A pesar de esta realidad, Mauritania y Marruecos se anexionaron vía manu militare el territorio, aprovechando la desprovisión de tropas españolas. En 1979 Mauritania, en guerra con los saharauis, abandonó el país menos la ciudad de La Güera. En cambio Marruecos avanzó en su objetivo de controlar todo el Sahara considerándolo hasta ahora como propio.

El Sahara es uno de los 16 territorios no autónomos bajo la supervisión del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas. España como ya lo hiciera con otros territorios bajo su tutela como Guinea Ecuatorial, apoyaba decididamente el acceso a la independencia de dicho territorio.

Zapatero ha sido el primer Presidente de Gobierno en cambiar dicha posición de fortaleza internacional por términos muchos más ambiguos. Dicho tema vuelve a renacer, todos conocemos a Haidar, la ciudadana saharaui que no puede regresar a su país, el Sahara Occidental.
No haré más valoraciones sobre el dicho caso, seria caer en el sensacionalismo.

Si en cambio voy a escenificar la política exterior de España. Ya no es que España haya perdido todo poder de influencia o en tomas de decisión de afección y/o alcance internacional, sino que los problemas de más afección a lo nacional siguen sin resolverse. Podemos citar a parte del Sahara; a Gibraltar, Operación Atalanta, los secuestros de españoles por Al Qaeda…

No hay una posición fuerte de España en el mundo, las violaciones de ingleses y marroquíes a territorio español son constantes y frente a ello el Gobierno calla o en vez de exigir explicaciones, accede pasivo a ser zarandeado y encima pidiendo disculpas.

Debemos en pro de los intereses nacionales exigir una postura fuerte y contundente de España ante las afecciones que sufre. Por ello y cerrando con la problemática del Sahara seria buen momento para que aprovechando la presidencia de turno de España en la Unión Europea, imponer a los veintisiete países miembros la cancelación de la Cumbre UE-Marruecos, hasta que Marruecos acceda a las debidas pretensiones españolas, y hacer sentir que dichas pretensiones son de los 27.

Así habremos conseguido que España lidere de manera efectiva la Unión Europea, y que Marruecos deje la prepotencia y las ideas irredentistas, para sumarse al proyecto de la democracia y la libertad.

Alberto Moratal Sanz
Secretario General de las Nuevas Generaciones del Partido Popular de Gandia



PUBLICADO EN EL 7 1/2 NOTICIAS EL VIERNES 11 DE DICIEMBRE DE 2009