Oscuridad diurna
En ese ambiente un ciudadano puede leer con total normalidad en cualquier periódico una realidad muy conocida por los habitantes de la ciudad. Éstos son los escándalos, la falta de gestión, ediles del gobierno local imputados por la Audiencia Provincial, denuncias de contrataciones a dedo en el Ayuntamiento y por último los opinómetros.
Los opinómetros son la última de las grandes novedades a la que nos tiene acostumbrado el gobierno socialista local.
Efectivamente como saben el gobierno socialista de Zapatero tiene previsto aprobar una segunda entrega de su famoso Plan E. La mayoría de ayuntamientos aún no tienen claro que proyectos y cuantos llevar a cabo en vistas a saber los requisitos y requerimientos para acogerse a dicho plan cuando este se apruebe.
En cambio en Gandia lo tienen clarísimo, además proyecto único y cerrado. Resulta que hace unos meses el hijo de un concejal socialista creó la empresa que diseñaría y pondría en práctica dicha iniciativa. El coste total llegará a los 300.000 €, es decir los 50.000.000 de pesetas que habíamos ahorrado con la Fira i Festes 2009, que ahora tienen dueño y no son las arcas municipales, sino el hijo de un concejal socialista. Jugoso pellizquito.
Nos hablan constantemente de participación ciudadana, de la democracia del siglo XXI… Falacia desvergonzada fruto de la demagogia más supina que repiten los miembros del gobierno local haciendo creer que su mensaje cala en la sociedad y que esta, adormilada, atiende a sus requerimientos. Pues no es así señores.
Avergonzados y sonrojados por las desidias de un gobierno a sinsentido, los ciudadanos bajan la cabeza, asumiendo como propias las vergüenzas de un gobierno local a la deriva, que pelotazo tras pelotazo solo atiende a sus intereses y desatiende el sentir ciudadano que discurre por cauces que no son los propios del gobierno local.
Una cómoda mayoría absoluta hacía presagiar un gobierno estable y sin demasiados problemas. Pero esa holgura ha hecho acomodar a más de uno y ser arbitrarios a los que se declaraban más demócratas que nadie, aprobando proyectos que responden a intereses personales.
Cuando cae la noche uno llega a casa, deseoso de dormir, sabiendo que amanecerá y esté no será mejor que el ayer, pues una mezcolanza de oscuridad diurna se hará paso a la mañana siguiente en una Gandia del señor Orengo caduca y sin vistas luz.
Y es que en cualquier país europeo ante situación de tan gravedad, como es asignar un edil a la empresa de su hijo un proyecto de este tipo y en las circunstancias que se narran hubieran supuesto la dimisión ipso facto del responsable.
Alberto Moratal Sanz
Secretario General de las Nuevas Generaciones del Partido Popular de Gandia
PUBLICADO EN EL 7 1/2 NOTICIAS EL VIERNES 15 DE OCTUBRE