martes, 1 de septiembre de 2009

Zapatero castiga a los ahorradores: subirá los impuestos a las rentas del capital

«No es improvisar, sino responder a la situación, eso es gobernar», aseguró ayer el presidente desde Suecia.

31 Agosto 09 - Estocolmo - J. López - larazon.es

Desveló el secreto desde Estocolmo. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero revelaba por fin ayer cómo afectarán los «reajustes» del Ejecutivo al bolsillo de los españoles. Acompañado por el primer ministro sueco y presidente de turno de la UE, Fredrik Reinfeldt –con quien se reunió para avanzar en los preparativos del turno español en la Presidencia europea– Zapatero anunciaba cambios impositivos en las rentas de capital y las plusvalías. Pero aún había más. Según dijo, también se «tocará y modificará» la deducción de 400 euros en el IRPF para hacer frente a la crisis y, sobre todo, para evitar la caída de la recaudación.
Y mientras daba una de cal, ofrecía otra de arena. Así, apuntó que, en cambio, «no tocará» los tipos del IRPF ni el Impuesto de Sociedades, exceptuando la bajada ya anunciada para pequeñas y medianas empresas que mantengan y sean capaces de generar empleo. «Hemos apuntado por dónde van las premisas», dijo.
Las rentas del capital son aquellas que proceden de determinados productos financieros, como son los depósitos bancarios, beneficios de fondos de inversión, seguros de vida o las plusvalías obtenidas por la venta de acciones o viviendas.
Después de tales anuncios, el líder del Ejecutivo quiso trasladar algo de tranquilidad. «Los cambios impositivos serán prudentes, moderados y limitados», aseguró, para explicar después que con estas impopulares medidas el objetivo que persigue el Gobierno es que la presión fiscal permanezca en niveles «parecidos e incluso menores» a los que registró antes de que llegara al poder.
«No contemplamos tocar los tipos de IRPF», garantizó, tras explicar que, en un momento como el actual en el que se necesita tanto empleo es necesario preservar las rentas del trabajo para no encarecer los puestos laborales, informa Ep.
La «obligación» de pedir
Zapatero volvió a insistir por enésima vez en que la política fiscal es un instrumento que el Ejecutivo debe utilizar para responder a la situación económica, ante todo cuando hay cambios tan bruscos como los que se han registrado en los últimos tiempos. En este sentido, recordó que cuando los tipos de interés llegaron al 5 por ciento, el Gobierno reaccionó con una respuesta fiscal «razonable» en beneficio de todos los ciudadanos, que consistió en crear una deducción extra de 400 euros en el IRPF para transferir 6.000 millones a la sociedad española.
Rodríguez Zapatero sostuvo que en una grave crisis –antes tildada por él mismo de «desaceleración económica»– que obliga a incrementar el gasto para garantizar la cohesión social, el Gobierno «está obligado» a pedir a una parte importante de la sociedad que haga un «pequeño esfuerzo» para ayudar a la gente que tiene más dificultades. «¿Por qué se lo pediremos? Porque es razonable», subrayó el líder español, quien dijo que, una vez que la economía lo permita, el Gobierno socialista volverá a bajar los impuestos.
«No lo hacemos por subir impuestos, la tendencia es bajarlos», dijo. En este sentido, recordó que el Ejecutivo ha realizado una reducción impositiva de unos 2 puntos del PIB desde que está en el poder (20.000 millones de euros), centrada en una rebaja de 5 puntos en el Impuesto de Sociedades, en cambios en los tipos del IRPF (subida del mínimo exento y deducción de 400 euros) y la supresión del Impuesto del Patrimonio.
Y por si quedaban dudas de cómo se llevarán a cabo todas estas reformas, el jefe del Ejecutivo afirmó que se aprobarán por Ley, por lo que, añadió, el Parlamento jugará un papel «esencial» en este asunto. «El Gobierno debe dialogar con los grupos políticos para lograr un consenso lo más amplio posible», subrayó.
A sabiendas de que estas propuestas para salir del «bache» le van a granjear numerosas críticas –las primeras lanzadas ayer por el primer partido de la oposición–, Zapatero respondió: «Eso no es improvisar, sino ser consciente de la coyuntura que se vive».
Pero no sólo se dirigió a sus oponentes, también lo hizo a los principales afectados. «Con una pequeña aportación, cada español va a favorecer que una persona que ya no tiene prestación asistencial pueda tenerla durante seis meses y pueda hacer un curso de formación. Eso es lo que vamos a pedir y estoy convencido de que es razonable. No es improvisar, sino responder a la situación, eso es gobernar», concluyó.


Los tres retos del presidente
Pero Zapatero, además, se atrevió desde Suecia a proponer tres retos para que la UE salga de la crisis: ser motor de la recuperación económica: trabajar para que la nueva dirección europea sea una realidad cuanto antes, y la ampliación de la Unión. En el primer apartado, abogó por diseñar un nuevo modelo más sostenible y respaldó el trabajo de la presidencia sueca en torno a la renovación de la estrategia de Lisboa. Precisó que esa recuperación debe tener un aval de respaldo mundial, de ahí la importancia de la cumbre de Pittsburg.
Sobre la nueva dirección europea, ofreció todo el respaldo al Gobierno sueco para que la ratificación del Tratado de Lisboa sea una realidad y se produzcan los cambios institucionales pertinentes. Añadió que las personalidades llamadas a dirigir la nueva fase deben tener «capacidad de liderazgo» y gozar de un amplio consenso.