viernes, 7 de agosto de 2009

El cine se rebela contra Sinde por el reparto de subvenciones

La plataforma «Directores y productores contra la orden ministerial» censura en un manifiesto la política cinematográfica de la ministra. Creen que «puede generar la pérdida de empleo en masa de trabajadores del cine»



C. David Carrón- Madrid | larazon.es

El primer veraneo de Ángeles González-Sinde como ministra está resultando bastante poco apacible. Primero, se conocieron las cifras de espectadores del primer semestre, en las que nuestras películas perdían más de un treinta por ciento de espectadores; después, como adelantó LA RAZÓN, se supo que su departamento había sobrepasado en estos meses el total de ayudas que se otorgaron en 2008, a pesar de la orden de Moncloa de apretarse el cinturón; y durante estos últimos días ha conocido el malestar que existe entre sus propios compañeros de gremio por la política cinematográfica que quiere impulsar. Aunque ha sido gestado en estas fechas de escasa actividad, los impulsores afirman que más de un centenar de nombres de la industria, entre ellos algunos pesos pesados, han firmado el manifiesto «Productores y directores contra la orden ministerial». En la carta, a la que ha tenido acceso este diario, se constata la «sorpresa» con que el sector ha acogido el documento redactado por Ignasi Guardans, director general de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA). El texto establece el reparto de las futuras subvenciones, que estos profesionales consideran que «más bien parece una orden dictada por un Ministerio de Industria que por el de Cultura» y acusan al departamento de que parecen «tenerle miedo a la palabra cultura».
El techo de las subvenciones
Los promotores de la iniciativa consideran que «por primera vez, las ayudas del ICAA se concederán en función de si una película es cara o barata, no según su contenido o su interés para el público». Interpretan que para obtener las nuevas ayudas automáticas «será necesario que el productor invierta un mínimo de dos millones de euros», es decir, que se premiará a las cintas de cuatro y cinco millones y se preguntan: «¿Por qué necesita dinero quien ya puede obtenerlo con el éxito comercial?». Se quejan, además, de que el borrador de la orden ministerial «sube el techo de espectadores para recibir una subvención hasta una cifra desmesurada: 70.000 espectadores». Por lo que concluyen que «al cine español medio no le queda otra forma de “puntuar” que la obtención de premios en festivales de prestigio. Porque, sorprendentemente, y esto nos parece gravísimo, lo que puntúa no es la participación en un festival, sino la obtención de galardones». El documento acaba con un vaticinio: «Este nuevo y grave estado de cosas tiene como consecuencia directa la eliminación de facto de alrededor de un sesenta por cien de la producciones anuales, que son de hecho las que producen un cine de diversidad cultural, de una mirada en gran medida diferente e innovadora. Además, puede generar la pérdida de empleo de una gran masa de trabajadores del cine y el audiovisual».
La dureza del documento y el peso de algunos de los firmantes han propiciado que salten las alarmas en la Casa de las Siete Chimeneas. Según se recoge en una circular reciente: «Ha contactado con nosotros el jefe de gabinete de la ministra preocupándose por el descontento que provoca el proyecto de orden ministerial en el grupo de firmantes de este documento. Ha sugerido que le traslademos personalmente nuestro punto de vista a la ministra de Cultura», señala la carta. En las siguientes líneas aseguran que han transmitido al Ministerio su deseo de que en la cita esté presente también Guardans. Ahora seleccionarán una lista de nombres representativos para que acudan a la cita.
Reducir las producciones
Como adelantó el 18 de junio este diario, el borrador de la orden ministerial de la Ley de Cine pretende reducir el número de filmes anuales que se producen en España y que los resultantes tengan una mayor ambición comercial. Para ello, uno de los capítulos dispone que los títulos con más de 2,5 millones de presupuesto y que superen la barrera de las 70.000 entradas serán bonificados con un punto (equivalente a 10.000 euros) por cada 50.000 de inversión del productor. La plataforma «Directores y productores contra la orden ministerial» indican a este respecto que «si se pretende limitar el exceso de producciones, hay otros métodos para hacerlo». También se prevé en el proyecto de Cultura este sistema de puntos para los premios y festivales, que se bonificarán entre uno y cinco puntos cada uno.


Pesos pesados de la industria
El manifiesto se ha transmitido durante el verano de «bandeja de entrada» a «bandeja de salida» de los «mails» de directores y productores españoles. A pesar de que muchos de ellos se encontraban de vacaciones, los convocantes aseguran que han logrado reunir más de cien firmas. Según ellos, cuenta con el aval de Carlos Saura, Fernando Trueba, Isabel Coixet, Vicente Aranda, Montxo Armendáriz, Cesc Gay, Javier Rebollo, Javier Fesser, Javier Maqua... Aunque algunos de de los mencionados, como Saura y Aranda, negaron ayer a este diario que lo hubieran suscrito. Eso sí, en la lista de enviados aparece la dirección electrónica de otros nombres como José Luis Borau, Julio Medem, Gracia Querejeta, José Luis Cuerda, Álex de la Iglesia, Enrique Urbizu, Patricia Ferreira y Víctor García León. Según otra circular, a la que ha tenido acceso LA RAZÓN, durante la llamada que recibieron de Cultura, les transmitieron que se trataba «aún de un documento privado que está recabando apoyos». No saben quién ha podido hacer llegar la carta al Ministerio, pero consideran que «es un paso importante que se hayan interesado por saber la raíz del descontento».
El documento incluso se llegó a proponer para ser debatido en la Academia de Cine, ahora regida por Álex de la Iglesia, aunque, según ha podido saber este diario, la propuesta no prosperó.