El CGPJ investiga el error que dejó en libertad al agresor de José Luis Moreno

El Presidente del CGPJ, Carlos Dívar, ha pedido al Servicio de Inspección de este órgano que investigue el error en la puesta en libertad del presunto agresor de José Luis Moreno. Por su parte, el TSJ de Madrid también ha abierto diligencias informativas.
Libertad Digital (Ángela Martialay) El Consejo General del Poder Judicial ha decidio abrir una investigación para esclarecer las circunstancias de la puesta en libertad del presunto agresor de José Luis Moreno. A través de una nota informativa, el órgano de gobierno de los jueces explica que su presidente, Carlos Dívar, ha ordenado al Servicio de Inspección del Consejo la apertura de una Información Previa.
Y es que este posible nuevo escándalo judicial continúa generando reacciones. La decisión del Consejo se produce un día después de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid negase que la libertad del asaltante de la casa de José Luis Moreno se deba a un fallo judicial. "Declaró esposado y esposado salió de la sala", dice de su declaración en Alcobendas.
En un comunicado, el TSJM explicaba que "siempre, y bajo cualquier circunstancia, la libertad de un preso debe producirse en el centro penitenciario que lo aloja, donde se cumplen los imprescindibles requisitos de identificación y donde se certifica el número de causas pendientes a su nombre".
De hecho, el Tribunal Superior insiste en que Buschi "declaró esposado (en el citado Juzgado de Alcobendas) y esposado salió de la sala escoltado por agentes de la Policía Nacional". En cualquier caso, el TSJM ha abierto diligencias informativas nada más tener conocimiento de la puesta en libertad de Buschi para el esclarecimiento de los hechos "con el objeto de tomar las decisiones oportunas".
El detenido, en libertad
El ciudadano albanés Astrid Bushi, supuesto líder de la banda a la que se atribuye el asalto a la vivienda del artista y empresario teatral, quedó en libertad el pasado jueves a causa de un error tras comparecer en un Juzgado de Alcobendas (Madrid).
La puesta en libertad de Bushi supuso que éste no regresara a la prisión madrileña de Valdemoro a la que había sido trasladado varios días antes desde el centro penitenciario de Puerto 3, en Cádiz, donde se encontraba internado tras ser detenido en noviembre de 2008.
Así lo han confirmado fuentes de Instituciones Penitenciarias, que han explicado que Bushi fue trasladado a Madrid porque debía comparecer en un Juzgado de la capital y en otro de Alcobendas. La Guardia Civil le condujo primero a uno de los Juzgados de la plaza de Castilla de Madrid y, al término de su comparecencia allí, le llevó hasta el de Alcobendas, donde quedó bajo custodia policial.
"La Policía está indignada"
Por otro lado, el portavoz de Comunicación de la Unión Federal de Policía (UFP), Alfredo Perdiguero, ha exculpado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de la puesta el libertad de Astrid Buschi e indicó que "todo se debe a un error de informatización policial".
En declaraciones a Europa Press, Perdiguero apuntó que "la Policía está indignada, puesto que el trabajo de horas y meses no ha sido valorado", dejando en libertad a Bushi. "José Luis Moreno está enfadado, indignado, porque sufrió mucho y ayudó mucho. Fue el mejor sindicalista y defendió a la Policía por su gran trabajo. No ha querido hacer declaraciones, pero está muy enfadado", indicó Perdiguero.
Además, desde la UFP criticaron al Juzgado de Primera Instancia número tres de Alcobendas, por no haber estudiado el expediente del agresor, antes de juzgarlo, afirmando que Bushi tiene asuntos pendientes en su país por la muerte de un policía.
¿Qué ocurrió con el capo que secuestró a José Luis Moreno?
La noticia saltó a los medios este sábado, pero ocurrió el martes, según El País: el capo que secuestró y agredió al productor José Luis Moreno en su propia casa salió en libertad por un nuevo error. Los jueces han rechazado responsabilidad alguna. Interior ha abierto una investigación.
El delincuente albanés Astrit Bushi, cabecilla del grupo que asaltó y propinó una paliza al productor José Luis Moreno en su propio domicilio, debía declarar esta semana en Madrid y por ello fue trasladado a la capital desde el centro penitenciario de Puerto 3, en Cádiz, donde permanecía desde su arresto en noviembre de 2008.
En el juzgado número 3 de Alcobendas, debía prestar declaración por un delito distinto al del asalto a la vivienda de Moreno, por el que estaba en prisión provisional. El juez no encontró pruebas que le inculparan por el caso por el que le juzgaba, un robo en La Moraleja. Pero Bushi no debía haber salido en libertad, sino regresado a la cárcel. ¿Qué ocurrió para que el delincuente saliera por su propio pie del juzgado y sin que nadie se lo impidiera?
Tanto Interior como el Tribunal Superior de Justicia de Madrid han abierto una investigación. La clave es conocer la naturaleza del error que propició la libertad del peligroso capo: podría ser de naturaleza judicial o policial. El TSJM ya avanzó este sábado que descartaba que se tratara de un fallo judicial: el preso declaró "esposado" y salió "escoltado" por la Policía de la Sala desde donde debía ser trasladado de nuevo a prisión.
A falta de una respuesta oficial desde Interior, fuentes policiales consultadas por El País afirman que a los agentes se les informó de que el juez había decretado la libertad para Bushi y, según explica el diario, le quitaron las esposas y le dejaron marchar. Un mando policial lo cuenta así al periodista: "¿Qué saben unos policías que están simplemente encargados de la seguridad del edificio judicial? Les dijeron que había una orden de libertad y la cumplieron".
Otra clave de este nuevo escándalo podría ser, a falta de lo que concluya la investigación, un episodio de descoordinación entre la Policía y la Guardia Civil. Fuentes de la Benemérita explicaron a ABC que desde la unidad de protección y conducciones de presos enviaron un fax al servicio policial al que le correspondía la custodia en los juzgados de Alcobendas.
En la nota se informaba de la declaración de Bushi y se indicaba que tenía que ser custodiado hasta que fuera trasladado de nuevo a la cárcel. En efecto, el preso fue llevado a los juzgados por la unidad de protección y custodia de la Guardia Civil y después, ya en el interior, quedó a cargo de los agentes.