viernes, 23 de noviembre de 2007

UN CORAZÓN QUE GRITA: NO


Como ya muchos saben, el señor presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías presentó una propuesta de reforma constitucional que pretende cambiar varios artículos de la misma. Constitución que, de hecho, fue diseñada, discutida e impulsada por una asamblea constituyente de raíz chavista.
Esta propuesta que según el propio presidente es producto de muchas noches de insomnio, viene a cambiar de forma radical el modo de vida de los venezolanos, tocando puntos vitales del día a día nacional, trabajo, duración del periodo presidencial, y lo que es peor derechos humanos.

Desde el punto de vista legal tanto el señor Chávez como cualquier grupo político puede proponer una reforma constitucional, en esencia en eso consiste la democracia, los problemas empiezan cuando desde el poder se impulsa una aprobación veloz, apurada, casi inmediata de un texto que debe ser conocido por todos los venezolanos de manera integral, pues es el pueblo venezolano el que se verá afectado directamente por estos cambios.
Lo más triste del caso es ver una Asamblea Nacional al servicio exclusivo del poder ejecutivo, trabajando en pro de aprobar en medio de discusiones hipócritas y con el mínimo de disidencia todos los artículos propuestos por el señor presidente de la República, dejando de lado a un pueblo, que es reprimido y azotado por el gobierno de la violencia cada vez que critica esta reforma impuesta y obligatoria.
Uno de los aspectos más escandalosos de todo este proceso de impulso de la reforma roja, es la condición de que el pueblo vote por la aprobación total del contenido y no artículo por artículo. Y yo pregunto, si en verdad deseas propulsar un grupo de leyes que van a beneficiar al pueblo, ¿porque no dejar que este decida cuales son los artículos que más le benefician?, ¿Cuál es el miedo?, ¿Será que la gente no está de acuerdo con algunos aspectos? ó ¿Es que sencillamente la gobierno no le interesa la pluralidad?, algo no está bien y eso se ve a leguas.
Este dos de diciembre muchos venezolanos dirán NO a la constitución, pero no es un simple NO, es un NO que sale del corazón de miles de venezolanos, hartos de un gobierno que no respeta la pluralidad política, hartos ya de un gobierno que manipula los medios de comunicación y niega a su propio pueblo el derecho a estar informados, hartos ya de un gobierno que no resuelve el intenso clima de delincuencia y crimen que azota a la sociedad día tras día, hartos ya de un gobierno violento e hipócrita. Venezuela es agredida todos los días por la misma violencia que el pueblo cubano lleva sufriendo desde hace ya más de 40 años, y que se pretende implantar a través de una reforma violenta, reforma que no resuelve el miedo de padres y madres inseguros de cuál será el futuro que le espera a sus hijos en ese país. Y por todo esto, y mucho más, Venezuela sale a la calle y grita NO.

Dariem Amiel Blay Climent.