Carta abierta a Paula B.
No me cabe la menor duda que cualquier simpatizante de nuestra formación o simple visitante de nuestra Web pensará que esta carta no es más que un reiterativo mensaje que se viene produciendo a una gran chica que no tuvo toda la suerte del mundo consigo.
Pero bueno es que a veces uno debe de dejar de pensar con la cabeza fría para arrancarse con unas líneas algo más bohemias que den vida a lo que sus sentimientos realmente quieren representar o expresar.
Sinceramente no caeré en tópicos, es decir, yo conocí a Paula B. hace mucho… No para nada, lo gracioso es que tuve la suerte de estar un día con ella, este Sábado día 3 de Noviembre de 2007. Puede que sea una fecha para el recuerdo. Como ya sabéis estuvo con compañeros de Nuevas Gandía, entre ellos yo. No tardó mucho en cautivar almas rendidas a sus encantos, pero realmente esa no debía ser la novedad puesto que ya sabíamos de su espectacular físico.
Lo que realmente me lleva a escribir estas líneas es lo que transmitió ese día Paula B. a mi persona. No fue poco, yo me esperaba una chica de estas que diera miedo pero pronto me di cuenta que ella más bien quería ganarse a la gente y ser como ella es.
Ella de verdad que expresa esa cercanía de una niña que sin miedo regala su cariño y no sabe bien porque, tal vez porque su infantil carácter revestido de una enorme madurez hace que sea especial todo aquello que ella rodea.
Paula no puedo decirte que no me emocione, me emocioné mucho, me emocionó conocerte pero la sensación aún fue más dulce cuando estaba ya en casa descansando. Ahí me di cuenta de lo bonito de los momentos en que estuve conociéndote, ahí es cuando aprecie lo mucho que nos distes sin nada a cambio, y eso no se olvida de verdad.
Y es que esa sensación extraña que se adueñó de mi cara nada más conocerte, aún me persigue en este camino a sinsentido, y es que es verdad no se si volveré a verte o no… quizás me des esa oportunidad, aunque sería demasiado pedir, y también demasiado egoísta por mi parte. De todas maneras atesoro los momentos vividos como verdaderas reliquias que seguro serán la envidia de todos y todas.
No olvides de verdad a toda tu gente porque en este sueño sabes que estaremos acompañándote todos y todas con la misma ilusión que tú un día nos regalaste con esos ojos tan Magos…
ESTARÉ PARA LO QUE NECESITES, TÚ AMIGO ALBERTO.
UN BESITO MUY FUERTE.
Pero bueno es que a veces uno debe de dejar de pensar con la cabeza fría para arrancarse con unas líneas algo más bohemias que den vida a lo que sus sentimientos realmente quieren representar o expresar.
Sinceramente no caeré en tópicos, es decir, yo conocí a Paula B. hace mucho… No para nada, lo gracioso es que tuve la suerte de estar un día con ella, este Sábado día 3 de Noviembre de 2007. Puede que sea una fecha para el recuerdo. Como ya sabéis estuvo con compañeros de Nuevas Gandía, entre ellos yo. No tardó mucho en cautivar almas rendidas a sus encantos, pero realmente esa no debía ser la novedad puesto que ya sabíamos de su espectacular físico.
Lo que realmente me lleva a escribir estas líneas es lo que transmitió ese día Paula B. a mi persona. No fue poco, yo me esperaba una chica de estas que diera miedo pero pronto me di cuenta que ella más bien quería ganarse a la gente y ser como ella es.
Ella de verdad que expresa esa cercanía de una niña que sin miedo regala su cariño y no sabe bien porque, tal vez porque su infantil carácter revestido de una enorme madurez hace que sea especial todo aquello que ella rodea.
Paula no puedo decirte que no me emocione, me emocioné mucho, me emocionó conocerte pero la sensación aún fue más dulce cuando estaba ya en casa descansando. Ahí me di cuenta de lo bonito de los momentos en que estuve conociéndote, ahí es cuando aprecie lo mucho que nos distes sin nada a cambio, y eso no se olvida de verdad.
Y es que esa sensación extraña que se adueñó de mi cara nada más conocerte, aún me persigue en este camino a sinsentido, y es que es verdad no se si volveré a verte o no… quizás me des esa oportunidad, aunque sería demasiado pedir, y también demasiado egoísta por mi parte. De todas maneras atesoro los momentos vividos como verdaderas reliquias que seguro serán la envidia de todos y todas.
No olvides de verdad a toda tu gente porque en este sueño sabes que estaremos acompañándote todos y todas con la misma ilusión que tú un día nos regalaste con esos ojos tan Magos…
ESTARÉ PARA LO QUE NECESITES, TÚ AMIGO ALBERTO.
UN BESITO MUY FUERTE.